diumenge, 7 de març del 2010
Two no solía mirar por la ventana, dejado en un sofá o en un sillón como aquél. Eso le recordó el trayecto, el camino hacia aquel lugar y situación. Sí solía pensar en su "etapa vital" (sin saber muy bien que era una etapa) y en ese momento revisaba su juicio de tener una vida aburrida y monótona al tiempo que relajaba sus huesos sobre aquel polvoriento y viejo mueble. Lejos de todos sus recorridos y aunque ciertamente no levantó el pulgar para llegar allí, no sentía el peso de ninguna consigna reprochadora en el eco de su cabezota. Así fue un bonito momento de encuentro entre su arrebato y su aceptación, el pretexto más incoherente y épico de la mano del amor por el sosegado café sobre la mesa y los pausados domingos por la tarde.
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada